ABORTO


  • En los Estados Unidos, más de un millón y medio de mujeres se practican abortos cada año.
  • Más de 4,000 niños son abortados legalmente cada día.
  • Para muchos, el aborto parece ser la decisión correcta en el momento.
  • Pero a las mujeres casi nunca se les advierte de los posibles efectos físicos, psicológicos y morales que pueden arrastrar como secuela para el resto de sus vidas.
  • El aborto, legal o ilegal, también daña física y psicológicamente a la mujer y hasta puede acarrearle la muerte. La propaganda proabortista continuamente proclama la mentira de que el aborto legal es médicamente “seguro” y de que es necesario legalizarlo o despenalizarlo debido a la gran cantidad de muertes maternas causadas por el aborto ilegal. Esta estrategia para legalizar el aborto se llama engañosamente “Maternidad sin riesgos”.
  • Entre las complicaciones físicas del aborto en la mujer están las infecciones, las hemorragias, las complicaciones debido a la anestesia, las embolias pulmonares o del líquido amniótico, así como las perforaciones, laceraciones o desgarros del útero. Estadísticamente hablando, se estima que el riesgo inmediato de dichas complicaciones es de un 10%, pero el de las complicaciones a largo plazo es entre el 20 y el 50%.
  • Además de las complicaciones físicas, las mujeres sufren emocional y espiritualmente lo que se ha identificado como el “Síndrome Postaborto”.
  • Estos efectos del aborto incluyen sentimientos de culpa, angustia, ansiedad, depresión, baja autoestima, insomnio, diversos tipos de neurosis y de enfermedades psicopáticas, tendencia al suicidio, pesadillas en las que aparecen los restos del bebé abortado, recuerdos dolorosos en la fecha en que hubiera nacido, etc.
  • La Real Academia de Obstetricia de Inglaterra ha informado que las probabilidades de problemas psiquiátricos graves y permanentes después de un aborto pueden alcanzar hasta el 59% de las madres. La Organización Mundial de la Salud, por su parte, informa que las mujeres que se practican abortos por razones psiquiátricas son precisamente las que corren mayor riesgo de problemas mentales una vez realizado el aborto.
  • Otros estudios muestran que las mujeres que se han practicado un aborto por razones de violación, incesto, salud, etc., tienen aún más probabilidades de sufrir problemas emocionales y psiquiátricos severos que las que se lo han practicado por razones socioeconómicas.
  • Una complicación del aborto es el “Síndrome de Asherman”. Este síndrome se reconoce por la aparición de adherencias de tejido dentro del útero, que producen síntomas clínicos tales como anormalidades menstruales, infertilidad y abortos espontáneos frecuentes.
  • Existe evidencia de que los embarazos ectópicos pueden estar relacionados con los abortos inducidos, con el Síndrome de Asherman o con el tratamiento de este último a través del dispositivo intrauterino. Obsérvese que el tratamiento final de los embarazos ectópicos es usualmente una histerectomía total (extirpación del útero). Así, un aborto inducido por dilatación y curetaje puede traer a largo plazo una complicación como el Síndrome de Asherman, teniendo como consecuencia un embarazo ectópico y finalmente una histerectomía total con la consiguiente pérdida de la fertilidad.
  • “Hay que formar la conciencia y esclarecer el juicio moral. Una conciencia bien formada es recta y veraz. Formula sus juicios según la razón, conforme al bien verdadero querido por la sabiduría del Creador. La educación de la conciencia es indispensable a seres humanos sometidos a influencias negativas y tentados por el pecado a preferir su propio juicio y a rechazar las enseñanzas autorizadas”.


ESTUDIO FINANCIADO POR EL INSTITUTO NACIONAL DEL CÁNCER EN
MUJERES DE MENOS DE 45 AÑOS QUE HABÍAN TENIDO UNO O MÁS ABORTOS INDUCIDOS

El pecho es el lugar donde son más frecuentes los tumores malignos entre la población femenina humana. El cáncer de mama es la causa principal de muerte por cáncer en la mujer. La historia reproductiva de la mujer influye sobre su riesgo de contraer cáncer de mama.

Los investigadores del Centro de Cáncer Fred Hutchinson en Seattle Washington descubrieron que las mujeres que habían estado embarazadas por lo menos una vez y a las que se les habían practicado un aborto tenían un riesgo 50% más alto de contraer cáncer de mama que las que nunca habían tenido abortos. El riesgo era más alto entre las que habían tenido abortos antes de los 18 o después de los 30 años. Dentro de estos dos grupos, el riesgo de cáncer de mama aumenta si el aborto se practicó entre las ocho y las doce semanas de embarazo. Este estudio confirma la teoría de que el vínculo entre el riesgo de cáncer de mama y el aborto inducido se debe a la diferenciación de las estructuras de los lóbulos de la glándula mamaria.

La glándula mamaria parece ser el único órgano que no está totalmente desarrollado al nacer. Cambia dramáticamente en tamaño, forma y función como respuesta al crecimiento, la pubertad, el embarazo y la lactancia.


FUENTES:

Russo, Jose y Russo, Irma H. Cáncer, Epidemiología, Prevención y Bioquímicos (Cáncer, Epidemiology, Biomakers and Prevention). Toward a Physiological Approach to Breast Cancer Prevention. Volumen 3. pág. 353 –364. Junio 1994. Departamento de Patología, Centro del Cáncer Fox Chase. Philadelphia, Pennsylvania


Se sabe que las mujeres con un historial de embarazos prematuros y completos a término se encuentran en menor riesgo de desarrollar cáncer de mama (senos) que las que nunca han tenido hijos. La diferenciación de las estructuras de mama han sido acreditadas con este efecto protector porque los carcinomas se originan en células indiferenciadas (lóbulo de tipo 1 y, en ocasiones, de tipo 2). Cuando el embarazo termina en aborto, la diferenciación celular no se produce, lo que aumenta el número de células susceptibles a agentes causantes de cáncer. Cuando un aborto se lleva a cabo antes del segundo trimestre, las células aún no han progresado a la etapa del tipo lobular 3. Los lóbulos indiferenciados tipo 1 y 2 predominan, aumentando la posibilidad de tumores.




NOTA:
Acerca de las edades entre los 18 y los 30: aunque los riesgos más altos se observan cuando el aborto se practica antes de los 18 años (particularmente si ocurre después de 8 semanas de gestación) o a los 30 años o más, los datos del estudio del Instituto Nacional del Cáncer apoyan la hipótesis de que un aborto inducido puede influir adversamente sobre el riesgo que corre la mujer de contraer cáncer de mama a cualquier edad


FUENTES:

Daling, Janet R. et al. Journal of National Cancer Institute. 2 de noviembre, 1994. 86: 1584-1592 Disponible en: Oxford University Press
The Houston Chronicles. 26 de octubre,1994. Página. 10A. Tom Paulson. Seattle Post-Intelligence.
Wilson, Mercedes. Amor y Familia: Formación de Nuestros Hijos en Adultos Responsables. Fundación para la Familia de las Américas. Editorial Trillas. México. Página 299-300. 2002.



Es apropiado a nuestra discusión de que los métodos artificiales de control natal llevan a una discusión sobre el aborto, debido a que la mentalidad contraceptiva (diciendo “No” a la posibilidad de una nueva vida) y el aborto (la eliminación de la nueva vida) están claramente entrelazados.

  • Todas las formas de aborto inducido suponen el asesinato premeditado del bebé que todavía no ha nacido en el vientre de la madre.
  • Se estima que se llevan a cabo 50 millones de abortos en todo el mundo cada año, según lo reportó la Organización Mundial de la Salud.
  • Sin embargo, la mayoría de métodos artificiales de control natal actúan como abortivos (la píldora, el parche, el dispositivo intrauterino, el Norplant, etc.). Por lo tanto, más abortos se llevan a cabo química y mecánicamente que quirúrgicamente. Dado que los abortos están vinculados con el cáncer y las enfermedades del corazón, como se reportó por la Organización Mundial de la Salud en julio del 2005, que coincide con la alta incidencia de esas enfermedades mortales en las mujeres de todo el mundo.




SUCCIÓN O DILATACIÓN Y LEGRADO (D y C)

La mayoría de los abortos se realiza con estos métodos entre las once a doce semanas de gestación. Es importante señalar que, ya en las nueve semanas, el ser humano en su fase inicial de existencia responde al tacto y puede sentir dolor. El corazón de esta criatura inocente está latiendo, y los ojos, manos y pies son distinguibles. En un aborto de succión, el abortista inserta un largo tubo hueco a través del cuello del útero (cérviz) y luego, con fuerza poderosa aspira, desgarrando la placenta fuera de la pared uterina, desmembrando al bebé (nueva vida humana) y extrayendo sus restos a un frasco adjunto. En una dilatación y legrado (D y C), el abortista introduce un instrumento llamado legra en el cérviz dilatado de la madre y desgarra las paredes del cuello uterino, desprendiendo al bebé (nueva vida humana). Para garantizar que el procedimiento está completo y que ninguna parte del cuerpo del bebé permanece en el útero (en donde se puede causar una infección), el abortista o enfermera debe “volver” a unir el cuerpo del bebé para garantizar que la cabeza, el torso y las extremidades estén presentes. Un procedimiento similar, la dilatación y evacuación (D y E), “extiende tanto la D y C tradicional y el legrado aspirado en el segundo trimestre. La D y E es especialmente apropiada para hacer los procedimientos en el rango de las trece y dieciséis semanas de gestación, aunque muchos proponen utilizar este método hasta las veinte semanas y más”.)

Las complicaciones incluyen:
  • Laceración del cuello uterino (cérviz) por aparato de aspiración o cuchillo
  • Hemorragia
  • Perforación del útero
  • Laceración de la vejiga urinaria y de los uréteres
  • Embolia pulmonar (burbuja de aire en el torrente sanguíneo)
  • Laceración del intestino y la posterior infección
  • Shock
  • Las reacciones a la anestesia, incluida la obstrucción bronquial, shock anafiláctico y paro cardíaco
  • Reacción a la transfusión de sangre
  • Laparotomía (sección quirúrgica de la pared abdominal)
  • Histerectomía
  • Retención de restos fetales
  • Muerte de la madre
  • Mucho más alto riesgo de desarrollar cáncer de mama. Las mujeres que abortan su primer embarazo, casi duplican sus posibilidades de desarrollar cáncer de mama.


SOLUCIÓN SALINA

Después de dieciséis semanas, el bebé (nueva vida humana) es demasiado grande para ser asesinado por los procedimientos anteriormente mencionados, entonces los abortistas recurren a la inyección de solución salina (envenenamiento con sal). Es importante señalar que, desde las once semanas de gestación, todos los órganos del bebé están completos y en funcionamiento. A las dieciséis semanas, médicos y técnicos en ultrasonido (ecografistas) han retratado a bebés no nacidos dando patadas y nadando, inclusive chupándose sus dedos. Es terrible: de acuerdo con el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos, más de 77,000 bebés americanos son abortados cada año, a esta edad o mayores.

En un aborto con solución salina, el abortista inserta una aguja larga a través del abdomen de la madre, para extraer el líquido amniótico que protege al bebé y sustituirlos con una cantidad de solución salina (sal), que envenena al bebé cuando se lo traga y provoca quemaduras severas en toda la piel del cuerpo del bebé. La madre entra en trabajo de parto y da a luz a un bebé muerto.

Las complicaciones incluyen:
  • Hemorragia transplacentaria
  • Reacciones a la anestesia
  • Hipernatremia (aumento del contenido de sal en la sangre)
  • Edema (hinchazón) del cerebro
  • Convulsiones
  • Coma
  • Insuficiencia renal
  • Insuficiencia cardíaca
  • Aborto fracasado después de la muerte del bebé
  • Nacimiento del bebé vivo, con gravísimas quemaduras
Similar a los abortos con solución salina son aquellos con la inyección de prostaglandinas (poderosas hormonas que inducen una violenta labor de parto y nacimiento prematuro). Abortistas pueden inyectar toxinas para matar al bebé primero. “Los médicos están realizando un porcentaje cada vez mayor de abortos provocados en el segundo trimestre por medio de una combinación de los métodos antes descritos.”


HISTEROTOMÍA

Similar a una intervención por cesárea, esta nueva forma de aborto implica la extracción del bebé del útero. Después, el bebé es matado o se deja morir.

Las complicaciones incluyen:
  • Hemorragia
  • Reacción a la transfusión de sangre
  • Reacción a la anestesia
  • Histerectomía
  • Alta tasa de mortalidad de las madres


RU-486

También conocida como la “píldora de aborto”, RU-486 en realidad implica un régimen molesto y caro, de cuatro etapas que incluyen la toma de varios medicamentos muy fuertes y, por lo menos cuatro visitas al abortista. Janice Raymond, autoproclamada “feminista” y directora asociada del Instituto de la Mujer y Tecnología, del Instituto Tecnológico de Massachussets (MIT), dice, “el aborto por RU 486 sea privado y sin participación médica se contradice por el número de visitas médicas y el inmenso cóctel de fármacos a los que una mujer puede tener que someterse.”16 Al prevenir la acción de la progesterona en el útero, RU-486 funciona como un abortivo durante las primeras ocho a diez semanas después de la concepción. El RU-486 se utiliza con prostaglandinas (misoprostol) para aumentar su efecto letal.

Las complicaciones incluyen:
  • Náuseas
  • Vómitos
  • Diarrea
  • Sangrado severo y prolongado (en algunas mujeres, incluso dos meses después de descontinuarlas). En un reciente estudio clínico en Gran Bretaña, se le dieron a quinientos ochenta y ocho mujeres abortos con la RU-486 en combinación con la prostaglandina gemeprost. Cinco de las mujeres sangraron tanto que requirieron de transfusiones. Ciento sesenta y seis de ellas necesitaron narcóticos para aliviar el dolor. Treinta y cinco no abortaron y tuvieron que someterse a un seguimiento de procedimiento quirúrgico. Después, juntas hicieron un promedio de más de veinte días de sangrado.17
  • Fracaso al expulsar al bebé (esto ocurre en uno de cada veinte casos, por lo que se busca otro método para abortar)18
  • Shock Cardiovascular
  • Muerte materna. Cuando las primeras defunciones maternas se registraron en 1991, el Ministerio de Salud francés consideró nuevas regulaciones estrictas para el uso de la RU-486.

PROSTAGLANDINA-ABORTO INDUCIDO

Tal como se mencionó en el aborto con solución salina y la RU-486, las prostaglandinas son potentes hormonas que inducen contracciones violentas del útero y la expulsión del bebé.

Las complicaciones incluyen:
  • Enfermedad inflamatoria de la pelvis
  • Fallo de coagulación de la sangre
  • Muerte de la madre
  • Peritonitis
  • Rehospitalización para intervención quirúrgica
  • Retención de tejidos fetales en el útero
  • Sangrados
  • Septicemia (infección generalizada)
  • Síndrome postabortivo
  • Trombosis en las venas profundas

DILATACIÓN Y EXTRACCIÓN (D Y E)

Desarrollado por un abortista que señala que “la mayoría de los cirujanos encuentran difícil el desmembramiento (fetal) a las 20 semanas, y más, debido al espesor de los tejidos fetales en esta etapa”. Esta técnica (D y E) requiere que el cuello del útero de la madre se dilate y que la placenta (bolsa de agua) se rompa. El asistente del abortista después utiliza el ultrasonido para examinar el abdomen de la madre y localizar las extremidades inferiores del bebé no nacido. Utilizando los fórceps (pinzas de extracción), el abortista tira de las piernas del bebé, vagina abajo. El abortista utiliza sus manos para tirar de los brazos y los hombros del bebé y dar la vuelta al bebé sobre su estómago. La cabeza del bebé, es demasiado ancha para pasar a través, queda atrapada en el cérviz (cuello del útero). Sosteniendo una cánula (tijeras curvadas afiladas), el abortista sigue la curva de la columna vertebral (espina dorsal) del bebé para encontrar la base del cráneo. “Luego introduce con fuerza las tijeras en la base del cráneo. Habiendo entrado en el cráneo, extiende las tijeras para agrandar la apertura. A continuación, saca las tijeras e introduce un catéter de succión en el agujero y evacua el contenido del cráneo.” Una vez que el cráneo está vacío, es aplastado más fácilmente, lo que permite que el cuerpo del bebé sea retirado por completo del de su madre. Este es el procedimiento, tal como lo describe el abortista de Ohio, Martin Haskell, que afirma haber realizado más de setecientos procedimientos en sus dos oficinas.

En septiembre de 1993, Brenda Pratt Shafer, una enfermera registrada con trece años de experiencia, fue asignada por su agencia de enfermería a una clínica de aborto. Debido a que la enfermera Shafer considera a sí misma "muy pro-elección", no pensó que esta asignación fuera a ser un problema. Ella estaba equivocada. Esto es lo que vio Shafer Enfermera:

“Me paré a la par del doctor y observé como practicaba un aborto de nacimiento parcial en una mujer que estaba embarazada de seis meses. Los latidos cardíacos del bebé estaban claramente visibles en la pantalla del ultrasonido. El médico sacó el cuerpo y brazos del bebé, todo menos su pequeña cabeza. El cuerpo del bebé se movía. Sus dedos estaban apretados juntos. Sus pies pateaban. El doctor tomó un par de tijeras y las insertó en la parte posterior de la cabeza del bebé, los brazos del bebé saltaron bruscamente, una reacción de susto como la que tienen los bebés cuando creen que pueden caerse. Después el doctor abrió las tijeras. Luego insertó el tubo de fuerte succión en el agujero y aspiró el cerebro del bebé. El bebé quedó completamente flácido. Nunca volví a esa clínica. Pero todavía me persigue la cara de ese pequeñito. Era la cara más perfecta y angelical que había visto”.



  • Abortos espontáneos
  • Abuso de los niños
  • Agotamiento
  • Angustia
  • Ansiedad
  • Ataques /temblores
  • Aumento en tener hijos con retrasos mentales
  • Baja autoestima
  • Coágulos de sangre pasajeros
  • Coma
  • Conducta autodestructiva
  • Culpabilidad
  • Depresión
  • Desarrollo de anticuerpos Rh en la madre con Rh negativo
  • Deseo de acabar la relación con su pareja
  • Deseo de recordar la fecha de la muerte
  • Desesperación
  • Disminución de la capacidad de trabajo
  • Diversos tipos de neurosis y de enfermedades psicopáticas
  • Embarazos ectópicos
  • Esterilidad
  • Fiebre/sudores fríos
  • Frigidez
  • Frustración
  • Hemorragia
  • Hostilidad
  • Impulsos suicidas
  • Incapacidad de perdonarse a sí misma
  • Incapacidad de valerse por sí misma
  • Incompetencia cervical (después de abortos prematuros), resultando en abortos involuntarios
  • Infecciones
  • Insatisfacción
  • Insomnio
  • Instintos maternales frustrados
  • Intenso dolor

  • Intenso interés en los bebés
  • Ira/rabia
  • Llanto/suspiros
  • Muerte
  • Nacimientos de niños muertos
  • Nerviosismo
  • Odio a todos los que tuvieron algo que ver con el aborto
  • Partos Prolongados
  • Pérdida de apetito
  • Pérdida de autoestima
  • Pérdida de confianza en la capacidad de tomar decisiones
  • Pérdida de interés en el sexo
  • Pérdida de otros órganos
  • Pérdida de peso
  • Peritonitis
  • Pesadillas
  • Pesadillas en las que aparecen los restos del bebé abortado
  • Pesar y remordimiento
  • Preocupación por la muerte
  • Recuerdos dolorosos en la fecha en que hubiera nacido
  • Retraimiento
  • Ruptura de la cicatriz uterina (después de la histerectomía)
  • Sensación de pérdida
  • Sentimiento de deshumanización
  • Sentimiento de luto
  • Sentimientos de culpa
  • Sentimientos de haber sido explotada
  • Shock
  • Tendencia al suicidio
  • Tragar constantemente
  • Trastornos gastrointestinales
  • Trastornos menstruales
  • Útero perforado
  • Vómitos



En comparación con las mujeres embarazadas que tuvieron sus bebés, las mujeres embarazadas que tuvieron un aborto tienen según estudios en varios países del mundo de acuerdo al Elliot Institute:
  • 3.5 veces más probabilidades de morir en el año siguiente
  • 1.6 veces más probabilidades de morir de causas naturales
  • 6 veces más probabilidades de morir por suicidio
  • 14 veces más probabilidades de morir por homicidio
  • 4 veces más probabilidades de morir por lesiones relacionadas con accidentes
  • 31% sufre de complicaciones de salud
  • 80% de aumento en las visitas al doctor para chequeos médicos
  • 180% de aumento en las visitas al doctor por razones psicológicas



Referencias

1. Padre Thomas J. Euteneuer. “El aborto y su impacto en la cultura”. Vida Humana Internacional (Human Life International). 2007.
2. López Cortés, Carlos. “La Historia y el Aborto”. Disponible en: Monografías.com. Noviembre 2008
3. Patti Haywood-McKinney, “Consecuencias generales del aborto para la mujer”. Mujeres explotadas por el aborto (Women Exploited by Abortion). Disponible en:
www.embarazoinesperado.com 2001
4.Ibid.
5. Cabrera, Rafael. “Trauma postaborto y sanación,” X Congreso Mundial por el Amor, la Vida y la Familia de Human Life International, San José, California, Abril 1991; David C. Reardon, Aborted Women, Silent No More (Westchester, Illinois, U.S.A.: Crossway Books, 1987), xxiv, xxv.
6. J. D. Barklay, A. Forsythe, and T. L. Parker, “Abortion Methodologies: Frequency and Risk,” The Medical Life-Line, Marzo 1986, Páginas. 12-19; J. C. Wilke, Abortion: Questions and Answers (Cincinnatti: Hayes Publishing Co., 1985), Páginas. 83-131; The Boston Women's Collective, The New Our Bodies, Ourselves (New York: Simon and Schuster, 1984), Páginas. 291-316; “Abortion: Some Medical Facts,” National Right to Life Trust Fund, 1986; “Questions and Answers About Abortion, Planned Parenthood League of Massachusetts, 1986. Todos citados en George Grant, Grand Illusions: The Legacy of Planned Parenthood, Brentwood, Tennessee: Wolgemuth & Hyatt, Publishers, Inc., 1988, 68.
7. Cantelmi, Tonino y Cristina Carace “ElSíndrome Postaborto”. Zenit. 2004
8. Cabrera, Rafael. “Trauma Postaborto y Sanación,” X Congreso Mundial por el Amor, la Vida y la Familia de Human Life International, San José, California, Abril 1991.
9. Ibid.
10. Ibid.
11. Klein, S.M., García, C.R., “El Síndrome de Asherman: una Crítica y Revisión Actual,” Fertile Sterid. 24,9, 1973, Páginas. 722-735; Shingawa, S., Nagayama, M., “Embarazos cervicales como una posible secuela de abortos inducidos. Reporte de 19 casos,” American Journal of Obstetrics and Gynecology 105,2, 1969, Páginas. 282-284; Dicker, D., Feldberg, D., Samuel, N., Goldman, J.A., “Etiología de Embarazos Cervicales: conexión con el aborto, patología pélvica, dispositivos intrauterinos (IUDs), y el Síndrome de Asherman,” Journal of Reproductive Medicine 30, 2, 1985, Páginas. 25-27; Henshaw, S.K., Koomin, L.M., Smith, J.C., “Characteristics of U.S. Women Having Abortions, 1987,” Family Planning Perspectives 23, 2, 1991, Páginas. 75-81.
12. Solís Alfageme, Víctor. (Secretario Ejecutivo de la Oficina Pastoral de la Arquidiocesis de Lima ).Circular sobre el Delito de Aborto: Dimensión Jurídica y Moral de esta Acción Ilícita.
Pastoral de la Arquidiocesis de Lima. Peru. Agosto 2001. Disponible en Vida Huma Internacional.
13. Hatcher et al., Tecnología para la Cotracepción. p. 45i.
14. El mortal efecto post aborto del cáncer de mama, folleto publicado por Hayes Publishing Co., Cincinnati, Ohio.
15. Hatcher et al..Tecnología para la Cotracepción. p. 453.
16. Susan Ince Susan,”El Problema del RU486,” Vogue, julio de 1991, p. 88.
17. Grant, George. Los Rápidos y los Muertos: RU-486 y la Nueva Guerra Química Contra su Familia (Wheaton, Illinois: Good News Publishers, 1991), p. 50 . Agosto 1991 Edición del American Druggist.
18. Grant, George. Los Rápidos y los Muertos: RU-486 y la Nueva Guerra Química Contra su Familia (Wheaton, Illinois: Good News Publishers, 1991), p. 53 . Agosto 1991.
19. Ibíd., p. 51.
20. El Dr. Martin Haskell, papel presentado en la Federación Nacional de Aborto Seminario de Gestión de Riesgos, Dallas, Texas, septiembre 13, 1992. Varios estados, incluyendo Ohio, y al menos un representante del Congreso de Estados Unidos ha elaborado una legislación que, en caso de promulgarse y aplicarse, prohibiría estos asesinatos de parto parcial. Cerca de dos centenares de estos procedimientos se realizan cada año solo en el estado de Ohio.